Teniendo en cuenta lo anterior se opta por una distribución a modo de viviendas unifamiliares en hilera, como solución edificatoria más acorde tanto con las tipologías del entorno como con la normativa urbanística de aplicación.

La solución propuesta contempla viviendas de dos dormitorios, salón, cocina, baño y aseo, así como patio delantero y jardín trasero, distribuidas en dos plantas, con ancho entre ejes constantes, lo que permite la obtención de un conjunto edificatorio ordenado tanto en planta como en alzados y volumen.

Estas se materializan desnudando las edificaciones de carácter doméstico construidas en este municipio en las últimas décadas, por lo que se apuesta por un volumen rotundo de paramentos blanqueados y huecos de composición vertical, donde prevalece el macizo sobre estos, dejando como únicos elementos de ornamento las cornisas de hormigón visto.
En su interior, al igual que en su exterior se opta por tan solo tres materiales, piedra caliza para zócalo, alfeizares y escalera, atoba rojo en la solería de patios y la solería porcelánica disponible en el polvero del municipio para el interior de la vivienda.

